El Requerimiento, o Requerimiento de Palacios Rubios, fue
un texto creado en las Leyes de Burgos que anunciaba y autorizaba por mandato divino la conquista de las
tierras y sometimiento de aquellos pueblos indígenas que se negaran a ser
evangelizados. Por medio de este pregón estandarizado en idioma español el conquistador debía informar a los indígenas de que Dios, creador de
los primeros hombres, había elegido a San Pedro y a sus sucesores de Roma como
monarcas del mundo, superiores en autoridad a todos los príncipes de la Tierra.
Un Papa posterior, Alejandro VI, había conferido la posesión de los indios al rey de
Castilla. Por consiguiente, los indios recibían la orden de reconocer su
autoridad y quedar como sus súbditos libres, cristianos. Toda negativa o toda
tardanza en aceptar estas demandas entrañarían la guerra inmediata (Guerra
Justa), haciéndoles reos de muerte o de esclavización como rebeldes. La lectura
terminaba con la amenaza de tomar los bienes de los oyentes, y de esclavizar a sus mujeres e hijos, y
hacerles "todos los males y daños
que pudiere" si no cumplían con este mandato o requerimiento.